Jose Sigaud: «Felices 62, santo del balón»

La imagen lo define:
un genio pintado con la furia de su tierra, bendecido por la materia con que dios hizo al hombre, sin pretensiones burguesas de pulcritud artificiosa, ungido con los cuatro elementos para ser émulo terrenal de su creador, bañado de naturaleza indómita, de la cual estaba hecho.
Nos hizo felices derrochando energía, nos dió una fiesta de creatividad y fuerza viril sin medida, sin guardarse nada: ni siquiera la vida.
Se fué y no queremos darnos cuenta, como cuando dejó de regalarnos su magia acariciando la pelota…es que lo vemos en tantas escenas -en aquella vista miles de veces con la misma emoción- , que su recuerdo se agiganta y su gloria se eleva, siempre la sonrisa de carasucia inocente…
cebollita.
Te extrañamos che, date una vuelta que el potrero siente nostalgia, la pelota añora tu zurda cariñosa y hasta tus víctimas guardametas esperan una oportunidad más para evitar tus diabluras.
Tu imagen es la de un pueblo, que sobre un tesoro espera con la vista clavada en el horizonte y las manos sostenidas en la esperanza, y labradas por sus penas.
Felices 62, santo del balón.