Arrasó Milei: logró más de 40% de los votos a nivel nacional y tendrá el poder para llevar adelante las reformas de «2da generación»
El oficialismo necesitará tejer acuerdos con bloques dialoguistas para avanzar con su agenda legislativa
El espacio libertario, junto a sus aliados, contará con 82 diputados propios, a los que se suman 22 del PRO y 6 de la UCR, alcanzando un total de 110 legisladores. Por su parte, el peronismo mantendrá 98 bancas, quedando como la principal fuerza opositora.
Para sancionar leyes, el oficialismo deberá apoyarse en bloques provinciales y aliados frecuentes como Innovación Federal (7 u 8 diputados), Producción y Trabajo (3 legisladores) e Independencia (3 integrantes). En tanto, Provincias Unidas aportará alrededor de 20 representantes, aunque sus gobernadores no lograron triunfos en sus distritos.
El gobierno de Javier Milei consiguió su anhelado triunfo en las elecciones legislativas con un resultado mucho mejor del que esperaba. El sorpresivo giro que logró dar en la provincia de Buenos Aires y las victorias en distritos como Córdoba y Santa Fe fueron clave para inclinar la balanza a su favor y, sobre todo, para robustecer a La Libertad Avanza (LLA) en el Congreso, donde seguirá necesitando acuerdos pero los buscará, ahora, fortalecido frente a varios gobernadores de peso.
En la suma nacional LLA consiguió el 40% mientras que el peronismo, agrupado en Fuerza Patria y otros sellos, ronda el 31%. En cualquier caso, la victoria fue categórica: pintó de violeta 16 de los 24 distritos del país. El frente Provincias Unidas, en tanto, sacó apenas un 5% entre las provincias donde compitió. Un debut mucho más pobre de lo que esperaban, según admitieron fuentes del espacio , y también muy importante para la nueva etapa que se abre en el Congreso.
El Gobierno podría contar a partir de diciembre con más de 80 diputados propios en la Cámara baja que sumados a la veintena del PRO podrán bloquear los intentos de la oposición por rechazar vetos y DNU. Ciertamente, necesitará sostener esa alianza y buscar nuevas para tener mayoría, aunque las urnas lo mucho dejaron mejor parado para esa tarea. El oficialismo aspira a reunir poco más de 100 votos de base.
Perolograr el tercio era un objetivo de mínima que Milei fijó cuando veía un panorama mucho peor de lo que finalmente fue. Los libertarios dieron un golpe de efecto notable en Buenos Aires al plantear una disputa cabeza a cabeza y se impusieron en provincias con gobernadores y partidos locales fuertes, algo que configura un escenario más favorable para las negociaciones que tienen por delante en el Congreso.
El Gobierno sabe que necesitará reconstruir puentes y abrir un nuevo diálogo político para alcanzar los 129 votos que necesita en Diputados y los 37 en el Senado -donde sorprendió al sumar 13 bancas- si quiere avanzar con las reformas laboral y tributaria que Milei busca desde que asumió. Pero quedó mucho más cerca en los números y, además, en pose ganadora para sentarse en la mesa de negociación con los gobernadores de Provincias Unidas y otros, que manejan votos en el Congreso.



