Aprobó el Senado la reforma del Consejo de la Magistratura

El Frente de Todos alcanzó la mayoría con votos de Weretilneck y Solari. El kirchnerismo impuso un proyecto que excluye a la Corte Suprema y preserva el poder de la política en el organismo que selecciona los candidatos a jueces

La mayoría oficialista de la Cámara de Senadores aprobó este jueves por 37 votos a favor y 33 en contra y giró a la de Diputados un proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura que fue rechazado por Juntos por el Cambio en razón de que deja fuera del organismo a la Corte Suprema y no «pasa el control de constitucionalidad», según sostuvo la legisladora tucumana Beatriz Avila.­

La Corte, que fue blanco de las críticas unánimes del Frente de Todos, declaró inconstitucional la ley 26.080 aprobada en 2006 a instancias de la hoy vicepresidenta, Cristina Kirchner, por falta de «equilibrio» entre los sectores que integran el consejo.­

Esa norma había reducido de 20 a 13 los miembros del organismo, eliminando al representante del alto tribunal y aumentando el peso relativo de los políticos. Al declarar su inconstitucionalidad la Corte impuso además la fecha del próximo 15 de abril para que el consejo vuelva a funcionar con los 20 integrantes originales. Las elecciones de abogados y jueces para cubrir los puestos vacantes ya empezaron a realizarse.­

El proyecto sancionado fija en 17 los integrantes del consejo: cuatro jueces, cuatro abogados, tres diputados, tres senadores, dos académicos y científicos y un representante de Poder Ejecutivo. Jueces, abogados y legisladores deberán estar representados respetando la paridad de género. En el caso de los jueces y abogados deberán también cumplir con un sistema de «regionalización» para respetar el federalismo.­

El miembro informante del FdT, Guillermo Snopek, consideró inconstitucional el fallo de la Corte y al Consejo de la Magistratura al que consideró extraño al sistema institucional argentino. Pidió, no obstante, apoyo para el proyecto oficialista para no paralizarlo.­

La opositora Avila defendió el dictamen en minoría alegando que restablece el equilibrio y repone a un miembro de la Corte, lo que constituía el «verdadero debate» sobre el consejo. Su discurso derivó además sobre la situación política general que consideró crítica, porque el presidente y la vice no dialogan. Consideró que el gobierno es un barco a la deriva y exhortó: «Tenemos que hacer todo lo posible para que termine su mandato».­

A su turno el kirchnerista Oscar Parrilli fustigó a la Corte y al procurador general interino y aseguró que lo que quiere la oposición es que «(Horacio) Rosatti sea presidente» y opinó que piensa asumir «como si fuera un golpe de Estado». El habitual vocero de la vicepresidenta pidió el voto para el proyecto oficialista aunque aclaró: «Esta ley no me satisface. La voto porque no queda otro remedio».­

El rionegrino Alberto Weretilneck, que permitió con su voto la aprobación del proyecto kirchnerista, relativizó el reclamo opositor de que un miembro de la Corte ingrese al consejo apelando a la moralidad: «La justicia no va a ser más independiente porque haya un juez de la corte en el consejo, sino por un tema de moral».­